Amor, celos y redes sociales

amor, celos y redes sociales

A estas alturas, nadie puede negar que las nuevas herramientas como Internet y el móvil han cambiado la manera de relacionarse de millones de personas. Este hecho es mucho más plausible en las nuevas generaciones, ya que son nativos de la informática. En los últimos años la Web 2.0, la cual está basada en comunidades de usuarios y en conjunto de servicios, como las redes sociales y blog, que impulsan la colaboración y el intercambio ágil, instantáneo y eficaz de información entre los usuarios de una comunidad o red social.

La sociedad en red en la que vivimos nos permite poder quedar con nuestras amistades a través de ellas, realicemos tareas laborales o académicas, descarguemos música, videos, buscar información que nos interese, curiosear otros perfiles, etc. Y nos ha llevado a desarrollar y mantener las relaciones de pareja a través de ella también, ya que nos citamos utilizando la red, hablamos durante horas por el chat, intercambiamos emoticonos, hacemos declaraciones de amor, etc. Y todo esto en muchas ocasiones se comparte públicamente.

Paralelamente a este hecho, la Organización Mundial de la Salud en su informe de 2016, alerta que la violencia contra las mujeres es una de las principales causas de muerte entre mujeres de 15 a 44 años en todo el mundo. Según sus datos el 35% de las mujeres en el mundo han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida.

¿y qué tiene que ver todo esto con el amor?

El amor romántico surge en Europa a principios del S.IXI, con su llegada se instauran unos valores que llegan hasta la actualidad. Según los psicólogos Marroquí y Cervera (2014) el amor romántico ha definido los roles que cada persona debe tener en el ámbito familiar, dando unas pautas estáticas de lo que es el verdadero amor: entrega total a la otra persona, que esta sea lo único y fundamental en tu existencia. La idealización de este tipo de amor y la creencia arraigada de sus mitos persisten aun hoy en nuestra cultura, los tenemos interiorizados de forma casi inconsciente, por lo que su influencia en nuestras creencias y nuestros actos es indiscutible. “La asunción de los mitos del amor romántico suele ser una de las justificaciones más habituales para permitir ciertas actitudes que se parecen mucho a los primeros estadios de la violencia de género, y las redes sociales como medio de comunicación no es ajena a ello, sino cómplice e influyente en esta lacra social” (Blanco, 2014).

La concepción del amor romántico, no tiene una base igualitaria, sino que se fundamenta en la dependencia emocional hacia la otra persona. Asumiendo en ella, muchos de los mitos implícitos que conlleva, pero ¿Cuáles son estos mitos? La aceptación del mito de la media naranja (existe una persona absolutamente complementaria a mí que llenará mi vacío y me liberará de mi soledad), la aceptación de la equivalencia (el amor implica una fuerte pasión), la pasión eterna (la pasión de los primeros tiempos deberá durar para siempre), la omnipotencia (el amor verdadero todo lo puede), los celos (los celos son una prueba de amor, los comportamientos de control hacia la pareja son una muestra de amor hacia ella), la exclusividad (si estoy verdaderamente enamorado/a no me puedo sentir atraído por otras personas ni me pueden gustar), y la compatibilidad entre sufrimiento/violencia/amor (los comportamientos violentos son compatibles con el amor e incluso pueden ser una prueba).

¿Cómo influyen las redes sociales?

El mito de “los celos por amor” constituye un grave problema cuando los celos son patológicos (¿cómo diferenciar los celos patológicos de los celos normales?) que puede hacer surgir la violencia en la pareja, ya que los celos patológicos son una estrategia de control, una forma de poder y dominación. Estos celos patológicos son una forma de violencia implícita que implica ejercer control de los comportamientos y relaciones de la otra persona (modo de vestirse, control del tiempo, amistades, etc.). Internet y los teléfonos móviles nos permite estar “conectados” las 24 horas del día, lo que conlleva que puede haber un control total. Con un solo clic podemos saber con quién estamos, en qué lugar, cuando ha sido la última vez que nos conectamos, saber si una foto nos ha gustado, encantado o desagradado. Lo que conlleva que estas herramientas sean perfectas para el control del otro.

Según un estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (2014), las discusiones por el contenido de las redes sociales están a la orden del día, cediendo en muchas ocasiones el control de las cuentas y sus dispositivos como muestra de amor a sus parejas (33% de las chicas frente al 23% de los chicos). En otro estudio realizado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (2016) encontramos que un 85% de los jóvenes se intercambian las contraseñas debido a motivos de confianza, justificando este argumento con expresiones del tipo “si tu pareja no tiene nada que esconder, ¿por qué no intercambiarla?”. Pensemos un segundo, es realmente una muestra de confianza dejar tu contraseña a tu pareja, o por el contrario es una muestra de desconfianza el querer tenerla.

Considerando todo lo anterior y el contexto tecnológico en el que se desarrollan las relaciones actuales, los expertos aseguran que la violencia en el noviazgo entendida como violencia física, psicológica y sexual que ocurre entre parejas de adolescentes y jóvenes adultos, no ha desaparecido, sino que se manifiesta de distinta manera gracias a las nuevas tecnologías.

Si necesitas ayuda psicológica, no dudes en consultarnos. Somos expertos en terapia de pareja. 

BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

Martín Montilla, A., Pazos Gómez, M., Montilla Coronado, Mª C. y Romero Olivia, C. (2016). Una modalidad actual de violencia de género en parejas de jóvenes: las redes sociales. Educación XX1, 19(2), 405 – 429.

Marroquí, M y Cervera, P. (2014). Interiorización de los falsos mitos del amor romántico en jóvenes. Reidocrea, vol. 3, 142 – 146.

Blanco Ruiz, Mª A. (2014). Implicaciones del uso de las redes sociales en el aumento de la violencia de género en adolescentes. Comunicación y Medios, nº 30, 124 – 141.

Tais Pérez

Psicóloga sanitaria. Máster en Psicología Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos.

Be first to comment

Siéntete libre de comentar lo que te apetezca :)