¿Para qué sirve la ansiedad?

Ante una situación estresante todos hemos sentido alguna vez como nuestro corazón empezaba a latir más fuerte y más rápido, hemos empezado a sudar, nos costaba respirar tal vez sintiendo una opresión el pecho, sentido las manos frías e incluso hemos notado como se formaba un nudo en nuestro estómago. Estos, junto a otros síntomas, como la visión borrosa, tensión muscular o problemas digestivos hacen referencia a una respuesta de ansiedad.

La ansiedad se define como una respuesta de lucha o huida que se activa ante un peligro que puede ser real o imaginario con el objetivo de evitar sufrir algún daño o morir (Si quieres saber más puedes ver este video: ¿qué es la ansiedad?)

Teniendo esta definición de ansiedad nos podremos preguntar si la ansiedad es útil. Lejos de lo que solemos creer la ansiedad no es mala, cumple la función de proteger al organismo. Así nuestros antepasados que vivían en cuevas, necesitaban una respuesta automática para poder huir de un león al encontrárselo y así sobrevivir. Hoy en día no nos enfrentamos a este tipo de animales, pero sí debemos hacer frente a desafíos constantes en nuestro día a día. Por eso decimos que la ansiedad es funcional si se activa cuando existe un peligro al que debemos hacer frente. Por otro lado, hablamos de ansiedad no funcional cuando no cumple con su función, es decir, se activa cuando no hay ningún peligro.

¿Qué puedo hacer cuando tengo ansiedad?

A continuación te ofrecemos una serie de recomendaciones que te permitirán domar a tu león. No se trata de eliminar la ansiedad porque como hemos visto, es necesaria. Se trata de reducirla hasta el punto de que no nos genere malestar. ¿Cómo?

  • Observando las sensaciones corporales y pensamientos que estamos teniendo en ese momento. En vez de sentirnos abatidos, aceptar que la ansiedad está sucediendo.
  • Practicando técnicas de relajación. La práctica continuada de técnicas de relajación, como por ejemplo respiración diafragmática o relajación muscular, nos permite reducir nuestro nivel de activación.
  • Siendo consciente de su valor funcional. Saber que los síntomas de la ansiedad tienen el objetivo de activarnos para luchar o huir de un peligro, hablando en el sentido más primitivo. Por tanto, no nos vamos a morir ni nos va a pasar nada malo por sentir ansiedad.
  • Practicando ejercicio físico diario. Actividades como ir a caminar o realizar natación de forma continua aumentan nuestra sensación de bienestar y regulan el estado de ánimo.
  • Ocio. Desconectar es importante. Busca una actividad que te atrape la atención, que no te deje pensar en nada más. Da igual que sea saltar a la comba, punto de cruz o bailar, lo importante es que estés distraído. Si es una actividad con gente, mejor.
  • Planificando las tareas y obligaciones, de esta manera podemos gestionar nuestro tiempo y no vernos desbordados ante la demanda
  • Cuida la alimentación. Analiza si estás haciendo bien las comidas: no demasiado pesadas o ligeras. Elimina los estimulantes como el café o el té, el chocolate (en exceso) y los azúcares (en exceso).
  • Manteniendo una higiene del sueño El descanso es importante. Ajusta  y regula tu ciclo de sueño con las horas necesarias para que te levantes descansada.


Uno de estos consejos por separado es poco, pero juntos harán que esta situación la lleves mejor. Deben formar parte de tu rutina diaria, no se trata de remedios que actúen de forma mágica, sino que implican dedicación por nuestra parte.

Si la ansiedad te supera o las preocupaciones te desbordan, en nuestro centro estaremos encantados de ofrecerte la ayuda que necesites.

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Bibliografía.

Bados, A. (2000). Agorafobia y ataques de pánico. Pirámide. Madrid.

Guías de salud. Aprendiendo a controlar y manejar la ansiedad: Anexo IV Información para Pacientes. Conserjería de Sanidad de la Comunidad de Madrid. En: http://www.guiasalud.es/egpc/ansiedad/completa/documentos/anexos/Anexo4_Informacion%20para%20el%20paciente.pdf

Noemí Guillamón (2008). Ansiedad y ejercicio físico. Clínica de la Ansiedad. En https://clinicadeansiedad.com/soluciones-y-recursos/prevencion-de-la-ansiedad/ansiedad-y-ejercicio-fisico/

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