¿En qué momento deja una persona de comer para vivir y empieza a vivir para comer?

Muchas personas viven obsesionadas con la comida. Las obsesiones son pensamientos tormentosos y generadores de ansiedad que se presentan de forma recurrente. Estas van acompañadas muchas veces de conductas (denominadas rituales) que se utilizan para “ahuyentar” esos pensamientos.

Como todas las obsesiones que cursan con compulsiones, el comer compulsivamente es un ciclo. Te “atrapa” el pensamiento de la comida, sientes ansiedad y comes para reducir la ansiedad.

Los atracones son episodios de sobreingesta compulsiva. Se caracterizan por comer durante un periodo de tiempo (por ejemplo, durante dos horas) una cantidad de comida que es superior a la que la mayoría de gente comería durante un periodo de tiempo similar y en circunstancias parecidas. Esto va acompañado de sentimiento de falta de control sobre la ingesta durante el episodio de atracón (por ejemplo, sentir que no eres capaz de parar de comer o de controlar la cantidad que estás comiendo).

Algunos científicos sugieren que la adicción a la comida es un contribuyente adicional. El foco de algunos estudios se ha centrado en la dopamina, un neurotransmisor del cerebro que está asociado a los sistemas de placer y recompensa. Para los comedores compulsivos, el impulso de comer es tan intenso que se vuelve difícil ejercer autocontrol sobre la comida y se pierde la motivación por realizar otras actividades que pueden resultar gratificantes. Esto es similar a la compulsión que un adicto siente hacia tomar drogas.

Lo peor de este problema es que la persona vive pensando siempre en la comida, su vida gira en torno a ella. Por otro lado, la pérdida de control, sentir que no se puede hacer nada por evitar comer de esa manera genera culpa, depresión y desasosiego.  Y sobre todo, la salud física y mental de las persona que comen de forma compulsiva se ve notablemente reducida.

Aquí tenéis una página de algunas cosas que se pueden hacer para controlar lo que comes cuando sientes ese hambre voraz: http://www.zitre.com/es/magazine/general/atracones-¿que-puedo-hacer

Si os sentís identificados con este trastorno lo mejor es que busquéis ayuda profesional.

 

2 Comments

  • Uf! Creo que no soy un comedor compulsivo, pero reconozco que muchas veces uso la comida como un sustituto del»alimento emocional» o como respuesta a la frustración. Hummm creo que me está entrando ganas de merendar…

    • El problema es que muchas veces usamos la comida como recompensa y esto «engancha». Y justo como dices, con la comida celebramos que estamos alegres y nos ayuda a sonreír cuando estamos tristes.
      ¡Qué disfrutes de la merienda! 😀

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