El futuro de la psicología

psicólogo ovillo

Cuando se habla de psicología se suele caer en una serie de típicos topicazos ya caducos o en un puritanismo científico excesivo. Ambas posturas vienen a proponer que la psicología es una suerte de adivinación (mágica o científica dependiendo) que podrá acertar con meridiana claridad qué ha pasado y qué sucederá en función de si hacemos a, b o c.

Parafraseando a Forrest Gump creo que “psicología es lo que hacemos los psicólogos”. Es decir que si tenemos mala fama es asunto nuestro igual que si se han conseguido importantes avances en el campo de la salud mental también algo ha tenido que ver la psicología. En lo bueno y en lo malo es asunto nuestro. De la chica que está trabajando por las tardes para pagarse la carrera, del chico que intenta leer todos los libros que puede o de las personas que pasan sus días investigando mientras cobran una miseria.

Una vez leí en Twitter que “la psicología se encarga de poner nombres raros a cosas que sucedieron toda la vida”. ¿Excesivo? Puede ser. De hecho los seres humanos (aunque no se dediquen a la psicología) tienden a agrupar, a poner nombres a grupos de gente que se comporta de manera parecida o a situaciones que fluyen de una manera similar. Pero el problema no es tanto esa, puede que excesiva, clasificación. El problema es que viviendo entre los manuales se nos olvide que lo que tenemos delante es una persona. Con problemas, con una vida, con un contexto. Pero una persona. Claude Bernard dijo: “no hay enfermedades sino enfermos”. En nuestro caso ni siquiera diría enfermos. Personas con un problema que no son capaces de revertir y que tenemos que ayudarles.

En esa “ayuda” entra otro de los frentes abiertos de la psicología. El llamado intrusismo, mal llamado intrusismo para mí. Esto genera mucha conflictividad, conflictividad que no es necesaria. La gente ya es mayor, madura, puede decidir. Si algo le hace mal, no irá. Si algo no le funciona, no lo usará. Es cierto que cada vez hay más gente que parece sacada de una secta estadounidense o de una feria de pueblo vendiendo crecepelo. Pero no es intrusismo. A cada persona, volvemos a lo mismo, le funcionarán, le curarán, le sanarán unas cosas y no otras. Volviendo a la frase del párrafo anterior, “no hay terapia, hay terapeutas”. No te convertirá en mejor que tengas un cartel que ponga SANITARIO si no eres capaz de empatizar, conectar y ayudar a solventar las necesidades de la persona que tienes delante.

Ah, y aprender de ella. Que es mejor que cualquier libro.

Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana”.  Carl Gustav Jung 

1 Comment

  • junio 6, 2015

    Laura

    Me encanta el articulo. Desde mi punto de vista seria triste pensar que la psicología es la única herramienta que existe para ayudar a las personas a resolver algún problema que no están logrando enfrentar. Coincido que no es intrusismo, creo que el terapeuta (psicólogo o no) se mide por “empatizar, conectar y ayudar a solventar las necesidades de la persona que está tratando”
    También hay charlatanes pero ese es otro tema!!