Empieza hoy

Ya hace un tiempo que vengo dándome cuenta de una cosa, y seguro que tú también te has fijado en ella (no hace falta ser un lince para haberlo visto, la verdad).

Internet está lleno de artículos que nos dicen lo que tenemos que hacer. Lo hace en forma de pequeñas píldoras en las que, en 10 pasos sabremos cómo ser felices, cómo tener éxito en la vida, cómo dejar a nuestro novio o novia sin que se enfade con nosotros o 10 pautas para malcriar a tu hijo.

La cosa es que hace unas semanas, en una formación a la que asistí, el profesor dijo una cosa que llamo mi atención: habló del Síndrome de Moisés (sí, el de los 10 mandamientos).

Me encantó, tenemos síndrome de Moisés, un síndrome que lleva a quienes escribimos artículos en nuestros blogs a ofrecerte de forma sencilla la fórmula para la felicidad. Y a quienes los leemos a buscar la solución a nuestros problemas en diez líneas de un post.

Pero, seamos honestos: puedes pasarte la vida entera leyendo artículos, consejos y libros de autoayuda… nada de eso va a hacer que consigas lo que quieres.

Vivimos en una época en la que la mayor parte de nosotros tiene acceso directo a millones de bites de información diaria. Podríamos hablar incluso de la Infoxicación, para hacer referencia a la cantidad de información que consumimos, una realidad en la que poseemos demasiada información para tomar una decisión.

¿A quién la hago caso? ¿Qué blog debo seguir? ¿A quién legitimo para que opine sobre lo que me pasa?

Internet es un mundo enorme, y existen miles de blogs, páginas y redes sociales en las que podrás encontrar información sobre lo que debes hacer, pero recuerda, es mucho más fácil decirlo que hacerlo.

En cualquier proceso de cambio en el que acompaño a alguien, hay una pregunta que siempre está presente cuando me dice que no puede hacer algo, o que no sabe cómo hacerlo: ¿no sabes, no puedes o no quieres?

Quizás todavía no sepas lo que quieres, o no sepas cómo hacerlo, pero como decimos, puedes pasarte el día entero buscando cómo hacerlo, seguro que encontrarás miles de Moisés que te darán la receta del éxito.

Por otro lado, es interesante saber si puedes hacerlo, si tienes la posibilidad (el tiempo para ir a correr 20 kilómetros diarios, el dinero para abrir un negocio, el conocimiento para abrir una consulta de masajes…). El poder es un elemento importante a tener en cuenta. Ojo, que no podamos ahora no significa que debamos dejar de lado nuestro objetivo: significa que debemos encontrar la forma de hacerlo posible si realmente estamos comprometidos.

Y esto nos lleva lo más importante, ¿Estás comprometido? ¿Quieres hacerlo? Piensa bien la respuesta, porque para hacer algo necesitamos un grado de compromiso muy alto, y este grado de compromiso implica hacer elecciones y dejar algunas comodidades atrás

Nunca vas a conseguir algo si no estás realmente motivado o motivada. La dedicación es un elemento básico, nada cambia si lo único que haces es acumular información sobre cómo cambiar: ¡eso es una trampa!

La motivación es esencial, cuando estamos volcados en lo que hacemos persistimos más ante problemas difíciles y es más probable que los solucionemos. El psicólogo Tory Higgins lo llama estado de flujo o fluidez.

Si tenemos una razón para hacer algo, una razón que haga que nos impliquemos, lo haremos mejor y nos sentiremos mejor al hacerlo.

¿Realmente tienes un motivo para hacer algo? ¿O en realidad estás bien como estás?

Yo si quiero hacer algo diferente voy a por ello, me comprometo con ello, dejo de darle vueltas a la mejor forma de hacerlo, dejo de buscar los mejores consejos. Empiezo a hacerlo ahora, empiezo hoy.

Laura López-Molina

Psicóloga y coach certificada, experta en gestión de conflictos. Inventora de la Teoría de los tiempos óptimos (porque mojar galletas en leche es todo un arte).

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