Julia y el deseo sexual

Julia llamó un día para pedir cita para psicoterapia. Su voz rezaba tímida y desesperada. Fue el día en el que se dio cuenta que su falta de deseo sexual había comenzado a ser un problema para ella y su pareja, Nacho. Acudieron los dos a la consulta y empezamos a hacer una evaluación del problema que les traía ese día a sentarse conmigo en el despacho.

¿Qué es el deseo sexual hipoactivo?

Las disfunciones sexuales son problemas recurrentes y persistentes que se presentan en una o más fases del ciclo de respuesta sexual humana y que ocasionan malestar o sufrimiento para la persona que lo padece.

Tradicionalmente, la respuesta sexual se divide en cuatro fases: deseo, excitación, orgasmo y resolución. El deseo sexual hipoactivo es una disfunción sexual que se enmarca dentro de la primera fase. Esta primera fase se inicia antes del contacto sexual en sí mismo, frente a un estímulo adecuado. Consiste  en un apetito o impulso que se produce por la activación de centros cerebrales específicos. Si no hay interferencias o inhibiciones, ponen en marcha la respuesta sexual.

El problema de Julia era que no sentía deseo sexual hacia Nacho. Podía pasar mucho tiempo entre una relación sexual y otra. Esto afectaba muchísimo a Nacho, que no se sentía deseado por su pareja, afectaba a su autoestima sintiéndose poco querido. Ella por su parte, y como mecanismo de defensa, se alejaba de él para no tener que rechazarlo si le proponía sexo. Así las caricias y los besos se habían vuelto casi inexistentes entre ellos.

La primera parte de la terapia consistió en hablar abiertamente sobre el problema y solo este hecho disminuyó muchísimo la ansiedad entre los dos. Nacho sintió por primera vez, que la falta de deseo sexual de Julia no era culpa suya, y Julia suspiró de alivio al saber que no era la única que sufría ese problema.

 

¿Cómo recuperó Julia las ganas de sexo?

El primer objetivo de esta terapia de pareja era conseguir que los acercamientos de Nacho no se interpretaran siempre como ganas de acostarse con ella. Así la tarea de las primeras dos semanas fue una muy sencilla para ellos:

–       Prohibición absoluta de cualquier contacto sexual entre ambos.

 

Nunca olvidaré como volvieron a terapia dos semanas más tarde, nunca olvidaré la imagen de ellos sentados en la sala de espera. Nacho tenía la mano encima del muslo desnudo de Julia y Julia le susurraba algo al oído. Entraron, y aunque la tarea la habían cumplido, Julia confesó que había tenido muchas ganas de tener sexo y que se había masturbado varias veces la última semana.

Llegados a este punto, estaban preparados para la segunda tarea que levantaba parte de la prohibición. Este ejercicio consistía en la estimulación de zonas erógenas secundarias sin estimular los genitales y por supuesto, sin penetración.

La pareja salió ese día de la consulta agarrada de la mano entre risas de adolescentes. Una semana más tarde acudieron a su cita pero esta vez no habían hecho la tarea. Habían tenido relaciones sexuales. Y la terapia finalizó un mes más tarde. Julia prometió a Nacho acudir a psicoterapia si le volvía a pasar lo mismo, y aunque solo hace 5 meses que los vi por última vez, no he vuelto a tener noticias de ellos.

Para los curiosos, si esta pareja no hubiera tenido relaciones sexuales con la última tarea que se les programó, quedaba una más: estimulación de genitales sin penetración.  Además como apoyo a la terapia se puede sugerir la estimulación de fantasías sexuales por medio de lecturas sugerentes, imágenes e incluso porno en video. Primero solo, y más tarde si la pareja lo desea, compartiendo el maravilloso mundo de la pornografía.

 

Nota: Este tipo de terapia sigue el enfoque de la terapia cognitiva-conductual, basada en Masters & Johnson.

Tais Pérez

Psicóloga sanitaria. Máster en Psicología Clínica y de la Salud con amplia experiencia en evaluación, diagnóstico y tratamientos de problemas y trastornos psicológicos.

16 Comments

  • Responder octubre 26, 2013

    Enrealidadnoimporta

    Ha sido una terapia facil y solo cumpliendo pautas,pero me gusta la direccion que llevas ..no me pierdo la siguiente 😉

    • Responder octubre 26, 2013

      Tais Pérez

      Gracias 🙂

  • Responder octubre 26, 2013

    Eduardo

    Me siento algo hace algún tiempo sin deseos hacia la mujer quizás es por que de extranjero en una ciudad que no es la mía, no acostumbras a relacionarse las mujeres con los hombres demasiado, como para llegar a entablar una relación o intimidad, lo que en mi pais de origen esto es más normal.
    La verdad me siento no solo rechazado, sino que con miedo ya a hacer de galán, por las constantes infructíferas búsquedas, ya ni salgo a bailar, considero que es perder el tiempo, se que es una sociedad un poco cerrada en algunas cosas y jilipollas, pero nunca antes había visto algo igual,.
    Es lo que me ha tocado por el momento. Mi pregunta y temor es que carezco ya de sentir deseo al ver a una mujer, se por la respuesta anterior que este hielo con una pareja comprensiva, se rompe y se supera de inmediato, pero, ¿ Que hacer si ya no encuentras pareja, y la soledad y la depresión toca ya mis puertas?, a la vez veo mermadas en la actualidad, todas mis relaciones, de emprendimiento social y laboral, cuando nada me motiva si no es tener una pareja que sea de mi gusto y a mi lado no siento ya motivación propia, para en medio de mi soledad conseguir cosas por mi mismo, sin compañia de nadie, ya que vivo sólo.
    Mi pregunta es también ¿ Como abordar esto y encontrar una solución?, ya que esto me aqueja bastante en la actualidad, agradecería una respuesta sincera. Gracias. Si hay chicas solteras de Huelva España o Andalucía cercanas en mi misma situación, también permito contactar conmigo.

  • […] Una gran parte de los motivos de consulta para terapia, justo detrás de los problemas de ansiedad, son la falta de deseo sexual hacia la pareja. Si tienen ganas, pueden leer sobre el deseo sexual hipoactivo aquí. […]

  • Responder noviembre 27, 2013

    Zarett Durand

    Me parece que en este caso la terapia cognitivo-conductual ha surgido efecto porque la problemática de Julia era más bien derivada de la monotonía dela rutina y, al hablar con alguien sobre su vida sexual y probar con prácticas nuevas dentro de la dinámica de pareja, adicional al afrodisíaco efecto de la prohibición se logró reavivar el deseo anestesiado de Julia, pero en casos en los que la problemática deriva de un padecimiento más complejo, creo que sería más recomendable ahondar un poco más en la problemática.

    • Responder noviembre 27, 2013

      Tais Pérez

      Totalmente de acuerdo 🙂 Casos más complejos, o simplemente de otras personas requieren de abordajes distintos. Saludos!

  • Responder noviembre 27, 2013

    Mary

    Realmente interesante, este tema me hará mucho bien la lecturas, porque estoy pasando por esta etapa de falta de deseo sexual a pesar de que amo a mi esposo

    • Responder noviembre 27, 2013

      Tais Pérez

      Me alegro mucho de que te gustara el artículo y si encima te sirve, más! Un abrazo fuerte!

  • Responder diciembre 4, 2013

    Maria

    En mi caso es al contrario, es mi pareja el que nunca tiene ganas de tener sexo. Llevamos casi tres años juntos y siempre a sido así, muy poco activo. He hablado del tema con él un montón de veces, y aunque me da la razón y me dice que ira al medico van pasando los meses y no va. Cuando por fin se anima alguna noche él llega al orgasmo rápido pero yo me quedo como si nada. Además de que siempre es igual, por la noche, a oscuras, las mismas posturas……si en todo este tiempo ni nos hemos duchado juntos. No se que hacer ya.

  • Responder febrero 1, 2014

    Fega

    ¿Será posible que el no poder alcanzar el orgasmo sea un problema que pueda abordarse mediante terapia psicológica? Resulta que mi novia no puede tenerlo, nunca alcanza ese punto y nunca ha podido. Físicamente está muy sana, hace ejercicio diariamente, come sanamente, es joven (22 años).
    Es preocupante y frustrante a la vez puesto que por más que se intenten diferentes cosas, ella jamás alcanza ese punto. Me gustaría poder ayudarla a que en algún momento pueda tener ese sentimiento. Es como comerse un pastel de chocolate cubierto de fresa sin siquiera poder saborearlo.
    ¿Será mejor que vea a un psicólogo o a un sexólogo?, gracias!

    • Responder febrero 1, 2014

      Tais Pérez

      Hola!! No sería mala idea que visitase a un psicólogo. Abordará la terapia de forma distinta si tu pareja no puede alcanzar el orgasmo solo cuando tiene relaciones sexuales o si tampoco lo alcanza cuando se masturba.

      • Responder febrero 2, 2014

        Fega

        ¡Perfecto! así lo haremos. Gracias Tais, soy fan de tus publicaciones. Sigue deleitándonos con esos artículos tan cotidianos pero tan profundos.
        ¡Gracias! 🙂

        • Responder febrero 2, 2014

          Tais Pérez

          De nada. Gracias a ti por tus halagos 😉 un abrazo y ánimo con la terapia!

  • Responder abril 10, 2014

    Fabiola González

    Leí el SPOT porque me sentí un tanto identificada con mi situación actual, pero también me llevo un buen aprendizaje (como Psicóloga). Agradezco el que tenga el interés y gusto por compartirnos su forma de trabajar, datos que muchas veces son ocultados. Gracias y saludos!

    • Responder abril 10, 2014

      Tais Pérez

      Muchas gracias por tus comentarios, Fabiola. me alegra leer que la entrada de haya ayudado tanto a nivel profesional como personal. Un abrazo!!

  • […] Cómo recuperó Julia el deseo sexual […]

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