Las fiestas y el mal tiempo hacen que muchos de nosotros perdamos la poca motivación que tenemos  en el propósito de año más deseado: hacer ejercicio y ponernos en forma. Nos basta casi cualquier excusa para dejar la rutina de ejercicios (si es que la hemos comenzado) y volver al sofá a abrigarnos con la manta mientras leemos o venos series.

¿Por qué algunas personas son capaces de mantener día tras día sus rutinas de ejercicio y otras no?. Obviamente, las explicaciones son complejas e incluyen todo tipo de factores: genéticos, de personalidad, de organización de tiempo (horarios de trabajo, tiempo de ocio, etc) hasta del entorno (por ejemplo, distancia al gimnasio o fácil acceso a las duchas). Todo cabe. Sin embargo, en varios estudios de psicología deportiva, uno de los predictores más fiables para averiguar si las personas seguirán haciendo ejercicio con el tiempo, es el grado de satisfacción que encuentran practicándolo, si disfrutan siendo activos.

Hasta aquí es todo muy lógico y predecible. El problema es que esta conclusión no explica qué es lo que hace que el ejercicio nos resulte satisfactorio. En un nuevo estudio, publicado en enero en la revista Journal of Health Psychology, los investigadores de la universidad de Utrecht, analizaron con más detalle los fundamentos psicológicos que subyacen a la satisfacción por hacer ejercicio con la esperanza de desentrañar lo que hace que nos “enganche” a algunos y resulte una “tortura” para otros.

Para ello analizaron en particular el papel que juega la atención plena o mindfulness, una técnica donde el sujeto aprende a focalizar su atención de manera voluntaria y consciente en la experiencia presente. En los últimos años, el mindfulness está contando con bastante respaldo científico y se han encontrado estudios interesantes en relación a su relación con los procesos psicológicos básicos. Igualmente también se han encontrado asociaciones entre la atención plena y la salud física, sobre todo en términos de control de peso, las personas conscientes de lo que comen mientras comen tienden a ser menos propensos a ganar peso.

Sin embargo, no hay mucha investigación dedicada en exclusiva al estudio de la atención plena durante el ejercicio. Algunos investigadores han sugerido que las personas que deliberadamente se sumergen en la sensación que se experimentan durante la práctica del ejercicio y en todas las particularidades de su entorno durante el mismo, tienden a ser más constantes y mantener sus rutinas deportivas.

Hay que decir que las correlaciones que se encuentran en estos estudios entre la atención y el cumplimiento de rutinas son más débiles que las encontradas entre la satisfacción y el cumplimiento de las mismas. Lo que esta claro es que las personas a las que les gusta el ejercicio, que disfrutan haciéndolo, son más propensas a mantener el ritmo que los que simplemente están atentos durante el ejercicio.

PositionPero, ¿puede el entrenamiento en mindfulness mejorar el interés de las personas en hacer deporte, haciéndolas más constantes? De manera directa más bien no, pero si que pude mejorar la satisfacción percibida durante la práctica. Para probar esta posibilidad, los investigadores pasaron, en primer lugar, una encuesta online reclutando a casi 400 adultos holandeses que identificaron como “físicamente activos“. Posteriormente, los investigadores pidieron voluntarios (la mitad hombres, la mitad mujeres) para completar una serie de cuestionarios concretos sobre sus hábitos de ejercicio diario, su personalidad, los sentimientos que solían experimentar durante cualquier sesión de ejercicio, su nivel de atención en general, y su atención durante el ejercicio. Los cuestionarios se basaban en afirmaciones tales como “Cuando estoy haciendo una actividad física, estoy completamente absorto en ella” donde se debía responder utilizando una escala que va del 1 (totalmente de acuerdo) al 5 (totalmente en desacuerdo).

El objetivo era determinar en los participantes, qué grado de satisfacción tienen con el ejercicio, cómo eran de conscientes durante el mismo, y cómo estas variables se interrelacionan.

¿Resultados? Pues lo esperable: Las personas que reportaron estar más satisfechos con el ejercicio fueron también las personas que más ejercicio hacían, y viceversa. Lo interesante fue observar que la atención plena jugó un papel importante. Las personas que reportaron que eran más conscientes durante el ejercicio físico también informaron de mayor grado de satisfacción. Por lo que indirectamente también eran los que más ejercicio hacían.

En palabras de Kalliopi-Eleni Tsafou responsable del estudio: “La atención plena puede amplificar la satisfacción, porque uno está satisfecho cuando las experiencias positivas que vive con la actividad física se amplifican” y  para que esas experiencias positivas se experimenten adecuadamente “hay que tomar conciencia de ellos“.

El estudio tiene sus limitaciones metodológicas claras como es el hecho de que se basa en una sola recogida de información sobre la percepción de un grupo respecto a emociones y rutinas de ejercicio, y como se ha comprobado la gente tiende a ser poco fiables sobre ambas cosas. Sin embargo, los resultados nos sugieren que “estar presentes” durante el ejercicio y “observar todos los aspectos que lo componen” hacen que la experiencia pueda ser más rica y el entrenamiento más satisfactorio. Incluso si tenemos “malas sensaciones” como agotamiento, hambre, tensión, etc y hemos sido entrenados adecuadamente en “aceptar las experiencias tal cual son” esto hace que no nos afecte tanto y disfrutamos de una manera más global del ejercicio.

Lectura recomendada:

Mindfulness Para Reducir El Estrés. Una Guía Práctica (Biblioteca de la Salud)

Sergio García Morilla.

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Referencias: 

  • De Ridder, DT., Lacroix, J.P., Tsafou, K.E., Van Ee, R. (2015). Mindfulness and satisfaction in physical activity: A cross-sectional study in the Dutch population. Journal of health psychology.
  • Emery, C.F., Olson, K.L. (2015). Mindfulness and weight loss: a systematic review. Psychosomatic medicine. 77(1): 59-67.
  • Ulmer, C.S., Salmon, P.G., Stetson, B.A. (2010). Mindfulness and acceptance are associated with exercise maintenance in YMCA exercisers. Behaviour research and therapy 48(8): 805-9

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