Hay dos tradiciones sin sentido que nunca fallan cuando se acerca el fin de año.

La primera poner la etiqueta al año que está por terminar: ha sido un mal año o ha sido un buen año.

Y la segunda, la lista de propósitos para el nuevo año.

Poner etiquetas es una simplificación de todo lo que nos ha pasado. De sobra sabemos que los eventos negativos pesan más que los positivos cuando de memoria se trata. Por lo que es más probable que en diciembre pienses que has tenido un mal año, pero no sea estadísticamente probable.

En Conectando Neuronas no vamos a etiquetar el año de ninguna manera. Solo diremos que hemos sido nominadas a mejor website del año 2014 y que hemos recibido nada menos que 1.270.000 visitas. No hablaremos de problemas con el servidor ni de trolls.

La probabilidad de una etiqueta negativa a tu última año aumenta si no has cumplido la lista de propósitos que elaboraste hace 12 meses. Una lista de propósitos mal hecha, escrita y luego olvidada está destinada al fracaso de antemano. Los propósitos deben ser objetivos realistas, alcanzables y medibles.

Este diciembre me he hecho una lista de 20 propósitos absurdos para el 2015.

  1. Tener tiempo para terminarme el juego de “The Walking Dead” para la Xbox.
  2. Viajar a Marte y ligarme a un nativo de allí. Despedirme diciendo que las relaciones en la distancia no funcionan.
  3. Gritar “¡BINGO!” cuando salga mi número en la charcutería.
  4. Sentarme a jugar al ajedrez en el parque. Sola: “Yo VS. Yo misma”.
  5. Saltar a la comba. Pero hacerlo en un semáforo y luego pedir dinero.
  6. Preparar la mesa, con mantel, copas y platos e intentar quitar el mantel sin que nada se caiga.
  7. Disfrazarme de Batman e ir a la policía a denunciar la desaparición de Robín.
  8. Llamar por teléfono a alguien al azar y decir “eres el elegido”.
  9. Pasear por la calle con un par de amigas simulando que la vida es un musical (bailando y cantando, por supuesto).
  10. Jugar al póker conociendo la distintas manos o jugadas o como se llame. ¿Ganar una partida?
  11. Quitarle el silencio al móvil y contestar una llamada a la primera.
  12. Saludar a la gente por la calle y decir “perdona, te confundí con un cliente. Soy forense ”.
  13. No volver a confundir la sal con el azúcar.
  14. Dejar de reírme durmiendo, dejar los monólogos para otro momento (practicaré mucho para dejar de asustar a quien duerma a mi lado).
  15. Jugar al “yo nunca” y decir la verdad.
  16. Entrar corriendo a un baño público de hombres y decir: “manos arriba, que nadie se mueva”.
  17. Hacer un show de marionetas a la del baño de al lado.
  18. Ir a una tienda, comprar un juguete y cuando me pregunten si me lo empaquetan decir “no gracias, es para comer aquí”.
  19. Perseguir a una persona que está corriendo.
  20. Salir a la calle desnuda con un cartel que ponga “abrazos gratis”.

Aunque para cosas absurdas este banco para gente que puede teletransportarse:

banco teletransportarse

O esta famosa frase de Mariano Rajoy: “Dije que bajaría los impuestos y los estoy subiendo …”.

Sin más, ¡feliz año!

Imagen de la portada de swinxy.wordpress.com

1 Comment

  • Por favor, por favor, por favor, cumple los propósitos. ¡Son buenísimos! El número 2 es un poquito difícil pero los demás son geniales. Es más, creo que te voy a copiar la lista.

Siéntete libre de comentar lo que te apetezca :)