Psiquiatría deconstruida

huevos deconstruidos

Como la tortilla deconstruida de Ferran Adriá. La psiquiatría está en proceso de deconstrucción. Según el diccionario de la RAE deconstruir se define como el desmontaje de un concepto o de una construcción intelectual por medio de su análisis, mostrando así sus contradicciones y ambigüedades. Actualmente el modelo imperante en las últimas décadas (el modelo médico-biológico) está en deconstrucción.

​La psiquiatría comienza como especialidad médica en el siglo XVIII en el que se produce un cambio de la actitud hacia “los locos” inspirado en el pensamiento humanista y se construye una teoría  psiquiátrica como rama médica, es decir, las enfermedades mentales siguen las mismas leyes que las demás enfermedades. En el siglo XIX la psiquiatría se consolida como disciplina y se introduce la investigación científica. Desde qué Griesinger enuncia que las enfermedades mentales eran las enfermedades del cerebro, se inicia la etapa de la psiquiatría científica. Desde entonces se produce una carrera en la búsqueda de etiologías, correlatos anatomopatológicos que no se encuentran…. La psiquiatría quiere colocarse al nivel de las demás especialidades médicas. El primer tercio del siglo XX se convierte en la época de los microscopios y la búsqueda de la “lesión” que explique la enfermedad mental. Con kraepelin se produce la culminación de la realidad clínica. Posteriormente, el descubrimiento del treponema palidum crea la esperanza de la correlación etiológica de las enfermedades mentales que el tiempo y la realidad se encarga de olvidar.

​La aparición de fármacos efectivos como la clorimipramina, luego el haloperidol, el litio, van creando una expectativa de éxito en el intento de tener una psiquiatría con base científica. Una etiología, una clínica, un diagnóstico, pronóstico y tratamiento.
​El último escalón de esta carrera, que es la psiquiatría basada en la evidencia, supone un punto de reflexión y una encrucijada. Coincide con la aparición de nuevos fármacos que se venden con ideas como “evitan el deterioro”, “contra los “síntomas negativos”, etc. que, con el tiempo, compruebas en la práctica clínica que no son veraces. Y no por ello dejo de reconocer que estos fármacos (antipsicóticos atípicos) pastillas felicidadincidieron en la desaparición del paciente esquizofrénico ” impregnado” que tan mala impresión causaba tanto a los pacientes como a los familiares o a los propios psiquiatras, pero de ahí a que desaparecieran los síntomas negativos, incluso los positivos o el deterioro progresivo, media un abismo. Aportaron también una mejor aceptación de la medicación por parte de los pacientes.

​Actualmente se publican muchos metaánálisis (estudio realizado sobre múltiples estudios de un tema) sobre la eficacia de los psicofármacos, incluso de las psicoterapias. Ambos son tan efectivos como un placebo anuncian algunos estudios. O sea que ni los tratamientos farmacológicos ni los psicoterapéuticos sirven más que no hacer nada. Si esto es así realmente no se que hemos estado haciendo la mayoría de los psiquiatras estos últimos 25 años. ¿Se podrá no ser muy radical? Y aceptar qué cada etapa aporta cosas positivas y facilita el paso a la siguiente? Todo el arsenal terapéutico farmacológico y/o psicoterápico habrá hecho bien a muchos pacientes aún cuando no fue una panacea. Existe un movimiento en auge que cuestiona el modelo médico-biológico de la psiquiatría, señalando los intereses oscuros de la industria farmacéutica (farmacopornoindustria, que va más allá, siguiendo a Beatriz Preciado).

​Me parece una postura adecuada cuestionarse lo que se hace, la forma de trabajar pero tengo la impresión de estar en medio de una batalla con otros intereses diferentes al verdadero interés de la psiquiatría: las personas con enfermedad mental. (Otro debate es qué es enfermedad mental, pero no ahora). ​Esto unido a la “amenaza” de aparición del DSM-5 (muy cuestionado desde muchos foros antes de su publicación) genera la idea de establecer un nuevo paradigma o una nueva tendencia de la psiquiatría. ​Este cuestionamiento del modelo médico biológico hace crítica de las cuestiones básicas del último medio siglo tales como el deterioro del trastorno bipolar. Cierto es que esta cuestión comenzó a plantearse en la última década del siglo pasado pues todos nos formamos con la idea de que la esquizofrenia producía deterioro y el trastorno bipolar no, con el matiz de que un tercio de las esquizofrenias no tenían deterioro. Bien, de repente se indica que el trastorno bipolar produce también deterioro y en apenas un par de años se vuelve a cuestionar esta idea. ¿Es normal no tener claro después de un siglo de estudio si el trastorno bipolar produce o no deterioro? Otro paradigma que se revisa es el de la medicación de por vida en esquizofrenia. Era un principio básico desde la aparición de la clorpromazina, porque la retirada de la medicación facilitaba la aparición de nuevos brotes y cada brote producía deterioro del paciente (cosa que pudimos observar en muchos casos, aunque también es cierto que en otros no). Una respuesta a esto es que si al quitar la medicación el paciente no vuelve a presentar sintomatología psicótica es que no era esquizofrenia(¿). Otro aspecto revisado es el uso de antidepresivos y la necesidad de tratamientos de por vida. Cuando empecé en psiquiatría valían tres meses, luego seis meses, luego un año y luego tratamientos de por vida si había varios episodios.

​En fin, la psiquiatría sigue dando bandazos desde las megadosis de haloperidol y la psicocirugía hasta el “libre albedrío” del paciente psicótico para que él decida si toma o no medicación. Digo yo que habrá una posición intermedia que siga unos patrones medianamente científicos, serios y replicables. Además me recuerda un poco la actitud de los políticos españoles. En vez de aportar soluciones o programas, se dedican a decir que el otro no tiene razón o que lo hace mal. La teoría del “y tu más”.
La deconstrucción del modelo médico psiquiátrico es fácil. Cualquiera que haga clínica psiquiátrica lo sabe. Trabajamos en un sistema dentro de la ciencia pero sin una base demostrada científicamente en el que la variable individual y social tiene demasiado peso.
​Parece que el paradigma medico biológico queda seriamente cuestionado. Lo cierto es que no he visto ninguna alternativa sería y real y, sobre todo, que mejore la calidad de vida de las personas que sufren un trastorno mental. Parece que se impone el “postureo” también en el debate sobre el futuro de la psiquiatría. Lo “cool” es criticar lo que se hace, colocarse en posición de “pseudoprogre” y decir que no funciona pero ¿se propone algo que mejore la vida de las personas con trastornos mentales.

 

Saulo Pérez Gil

Doctor en Medicina,Especialista en Psiquiatría. Actualmente en proceso de deconstrucción psiquiátrica

4 Comments

  • Guau!! Me ha encantado tu artículo y tu actitud sumamente respetuosa en el mismo.

    Me gusta tu artículo porque mencionas los temas para mi más importantes de todo este asunto:

    – La poca diferencia entre la psicoterapia y los psicofármacos.
    – El poder de las empresas farmaceuticas
    – Las posiciones ortodoxas
    – Lo fácil que es criticar a los psicofármacos por sus efectos secundarios.

    He tenido la suerte de trabajar con psiquiatras y psicólogos de diferentes edades y observar las diferencias de criterio entre unos y otros, y como todos esos elementos se daban en la interacción entre nosotros.

    Un placer encontrar profesionales como tu abiertos al diálogo.

  • Responder marzo 25, 2014

    sandra

    Podríamos partir con una verdadera educación de esta rama de la naturaleza humana, y no hablo de información por que estamos bombardeadas de ella. Es la capacidad de comprender los procesos emocionales, reconocerlos y desde allí actuar. No creo en los fármacos por que solo te adormece. La educación de las emociones es un tema que está lejos de ser un ramo , el mas importante en nuestras mallas curriculares

  • Responder marzo 26, 2014

    EL DOMADOR

    Muy buena reivindicación. Me ha gustado mucho como planteas un nuevo campo por construir, en vez de estar debatiendo si lo que hay funciona o no.
    El articulo es de 10

    EL DOMADOR

  • […] actual, me llevan a realizar alguna reflexión. Ya indiqué algo en el artículo anterior: “Psiquiatría Deconstruida”. Empecemos por decir quien es Peter Gotzsche. Es un médico internista danés que ha presentado […]

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