Qué es y qué no es la Hipnosis

Las personas tienen un concepto bastante distorsionado de lo que es la hipnosis, posiblemente porque los programas de tv o el cine no son una fuente muy rigurosa que digamos. ¿Conoces realmente qué es la hipnosis y cómo se trabaja desde la medicina o la psicología clínica? Echemos un vistazo.

¿Qué es la Hipnosis?

La hipnosis es un procedimiento o técnica clínica que es utilizado por profesionales formados para ello. Tiene un protocolo, cuenta con reconocimiento profesional y unos condicionantes que determinan su utilidad en el campo terapéutico. En la actualidad muchos profesionales de la sanidad la emplean como método de tratamiento coadyuvante, como una técnica adjunta, una suerte de catalizador del proceso terapéutico.

Es difícil encontrar una definición consensuada de la hipnosis. Algunos autores hablan de un estado de trance inducido (concepto muy discutido por otros tantos) cuyo objetivo es incrementar las respuestas a las sugestiones (pautas terapéuticas).  La más aceptada hasta ahora la define como un conjunto de procedimientos que ayudan a alcanzar ciertos objetivos, de manera más rápida y confortable, siempre que se apliquen las técnicas o recursos adecuados para tal consecución.

Se trata del aprendizaje de una serie de habilidades para mejorar el control de nuestros procesos psicológicos y emocionales.  Un modo de fomentar la auto-regulación y el auto-control, disminuyendo el esfuerzo requerido para ello, y manteniendo un alto grado de actividad, implicación por parte de la persona.

La hipnosis es un procedimiento que puede servir para:

  • El tratamiento psicológico del dolor, tanto crónico como agudo frecuente y de los problemas psicosomáticos como por ejemplo migrañas, cefaleas tensionales, fibromialgia o dolor crónico benigno. Igualmente puede resultar útil en la preparación al parto. 
  • Algunos profesionales la utilizan en psicoterapia como técnica adjunta en tratamientos para trastornos de ansiedad (ataques de pánico, fobia social o fobia específica), en el afrontamiento del estrés o como ayuda en la superación del trauma asociado al estrés postraumático (abuso sexual o estrés postraumático).
  • Puede ser beneficioso cuando se aplica en el tratamiento de problemas relacionados con el sueño o disfunciones sexuales.
  • Puede mejorar la concentración y el rendimiento en deportistas, incrementar la autoestima en determinados casos, ayudar a incorporar mecanismos de autocontrol para perfiles muy autoexigentes, facilitar procesos de aprendizaje (atención, motivación, rendimiento y hábitos de estudio) e incluso ayudar en la adquisición y práctica de habilidades sociales.

¿Qué no es la hipnosis?

  • La hipnosis no es un truco de feria. Cuando ves en la televisión un hipnotizador que hace que alguien se comporte como una gallina clueca, muy posiblemente sea un espectáculo. La hipnosis es objeto de estudio científico y experimental, y cuenta con revistas especializadas de cierto rigor.
  • La hipnosis no es una técnica irreversible donde te pueden dejar “enganchado/a” en un trance, ni hay riesgo de que te quedes “tocado/a”. Este tipo de creencias erróneas surgen de ver a estos charlatanes por tv interesados en mostrar la hipnosis como todo poderosa. Lamentablemente para el hipnotizador, por mucho que quiera dejarte “hipnotizado/a” de por vida, depende de ti decidir cuándo abandonas la situación hipnótica y volver a tu comportamiento “habitual”.
  • La hipnosis no es una terapia psicológica. Es un adjunto a otras formas de psicoterapia. Como otras formas de sugestión, la idea es acelerar el proceso terapéutico y disminuir el esfuerzo necesario para ello.
  • La hipnosis no es la panacea universal que te permite conseguir todo lo que te propongas. Está demostrado que es ineficaz en muchos problemas y trastornos tales como el consumo de sustancias. ¿Cuantos cursos de dejar de fumar utilizan la hipnosis como tratamiento? Pues no funciona. Al igual que tampoco funciona para trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia, bulimia o la obesidad. Vamos, que no puedes bajar de peso con hipnosis. Sus resultados son beneficiosos como adjunto al tratamiento, pero no son milagrosos.
  • La hipnosis no agrava ningún problema o psicopatología “latente” en la persona, así como tampoco una persona con problemas puede empeorarNo existe ninguna evidencia de que pueda generar algún tipo de alteración psicológica. No se ha constatado ningún efecto colateral pernicioso relevante

.

Hipnosapo

“Todo el mundo adora al Hipnosapo”

  • La hipnosis no merma tu voluntad. Jamás harás bajo hipnosis nada que este en contra de tus valores personales, así como tampoco te pueden hacer que cometas actos delictivos, antisociales, o inmorales. Esto se cree, por una parte, por esos programas de televisión o películas donde individuos “normales” muestran comportamientos, que luego ellos mismos catalogan de involuntarios. Y por otra, porque las personas equiparan automático con involuntario. En la hipnosis se dan comportamientos de forma automática, pero no involuntaria, ya que las personas los pueden interferir siempre que así lo deseen. Algo así como cuando llegas a casa en coche sin saber bien como. El sujeto es activo y receptivo en todo el proceso, nunca pierdes el control.
  • La hipnosis no induce estados extrasensoriales, ni abre puertas de consciencia, ni otorga ninguna característica excepcional. Sería estupendo (e inquietante) que así fuera pero no. Hay películas muy entretenidas que giran en torno a este concepto. Sin embargo, las reacciones que producen han sido bien estudiadas y catalogadas, y no tienen nada de excepcionales, son reacciones de tipo idemotor, ideosensoriales y cognitivas.
  • La hipnosis no es una ventana a tus recuerdos reprimidos ni un “flasheador” para eliminarlos. Realmente no se olvidan los datos que se sugiere que se olviden.  Como mucho se activan estrategias cognitivas para no poder recordar lo que se les pide que recuerden, una sensación parecida a eso de tenerlo  “en la punta de la lengua” o no recordar el nombre de una persona que nos acaban de presentar.


La próxima vez que veas un espectáculo de hipnosis siéntate y disfruta, generalmente algún histrionico/a hará las delicias del personal comportándose de manera graciosa. O mejor, ofrécete de voluntario y recuerda los puntos comentados. Eso si que podría ser gracioso.

Sergio García Morilla.

Sígueme en twitter.

Referencias:

  • Barber, J. (1996). Hypnosis and Suggestion in the treatment of pain. New York: W.W. Norton.
  • Caballo, V.E. (1993). Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta. Madrid: Siglo XXI.
  • Capafons, A. (2001). Hipnosis. Madrid: Editorial Síntesis.
  • Erickson, M (1998). Mind-body Communication in Hypnosis. London: Free Association Books.
  • Gafner, G. y Benson, S. (2000). Handbook of Hypnotic Inductions. New York: W.W. Norton.
  • Gatchel, R.J. y Turk, D.C. (1996). Psychological Approaches to Pain. New York: Guilford Press.
  • Garske, J.P. y Lynn, S.J. (1988). Psicoterapias Contemporáneas. Modelos y métodos, 10, (pp. 419-469). Bilbao: Desclée de Brouwer (DDB).
  • Hammond, C. (1990). Handbook of Hypnotic Suggestions and Metaphors, New York: W.W. Norton.
  • Hawkins, P. (1998). Introducción a la Hipnosis Clínica. Valencia: Promolibro.
  • Hilgard, E.R. y Hilgard, J.R. (1990) La hipnosis en el alivio del dolor. México: Fondo de Cultura Económica, S.A.
  • Kirsh, I., Capafons, A., Cardeña-Buelna, E. y Amigó, S. (1999) Clinical Hypnosis and Self-Regulation. Washintong: APA. .
  • Lynn, S.J., Kirsch, I. y Rhue, J.W. (1993). Handbook of Clinical Hypnosis. Washinton: APA.
  • Lynn, S.J, Kirsh, I. y Rhue, J.W. (1996). Casebook of Clinical Hypnosis, Washinton: APA.
  • Olness, K. y Kohen, D. (1996). Hipnosis and Hypnoterapy With Children. New York: Guiford Press. (otro libro fundamental).
  • Vallejo Pareja, M. A. (1993). Técnicas de sugestión e hipnosis. En Vallejo Pareja, M. A. y Ruiz Fdez. M. A.. Manual práctico de modificación de conducta Vol II. (pp. 533-603) Madrid: Fundación Universidad Empresa.

 

 

1 Comment

  • Responder enero 26, 2016

    Leticia

    Buen artículo, esclarecedor y desmitificando creencias.
    Sin embargo no puedo estar de acuerdo con
    ‘Muchos profesionales de la sanidad la utilizan como tratamiento coadyuvante…”, que se hace? Si! Pero que por ley esta fuera de la cartera de servicios públicos junto con el psicoanálisis? También!
    Sobre este último ya daría para un post entero sobre aquellos hospitales que lo utilizan y sobre todos los pacientes a los que sin ser informados se les niega el derecho a un tratamiento basado en la evidencia.
    Me gustaría leerlo por aquí, muy buen blog!

Leave a Reply

Siéntete libre de comentar lo que te apetezca :)