Tu salud la pilotas tú

Como casi todo lo que nos rodea, la concepción que hoy tenemos de la enfermedad y la salud han cambiado en los últimos años.

Hoy en día la salud ya no es sólo la ausencia de la enfermedad, pues se entiende que una persona sana es aquella que posee un estado de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Hace mucho que la salud dejó de ser algo únicamente físico. Sabemos que en su prevención, aparición y desarrollo intervienen otros factores como el entorno social, las fortalezas psicológicas, la capacidad para gestionar emociones, para lidiar con el estrés o para afrontar determinados niveles de ansiedad.  Elementos como el apoyo familiar favorecerán o agravarán también la condición de salud de las personas.

A diferencia de lo que ocurría antiguamente, donde la primera causa de muerte era las enfermedades infecciosas, hoy en día son las enfermedades crónicas las principales responsables. En ellas, las conductas y los hábitos juegan un papel determinante.

La enfermedad cardiovascular en la primera causa de muerte en todo el mundo. Las causas más importantes de cardiopatía y AVC (accidente vascular cerebral) son una dieta malsana, la inactividad física, el consumo de tabaco y el consumo nocivo de alcohol. Todos ellos conductas modificables.

La obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial, y cada año mueren, como mínimo, 2,6 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. También aquí juegan un papel importante los factores emocionales y comportamentales.

Estos dos ejemplos pueden ir seguidos de muchos otros.

Seguro que conoces a alguien que, aún sabiendo que tiene una enfermedad y que debe cambiar sus hábitos, no lo hace. Te habrás preguntado mil veces ¿cómo puede ser que teniendo lo que tiene siga actuando así?

 

Los motivos y las explicaciones psicológicas son muchas.

Es probable que esta persona haya escuchado cientos de veces “tienes que dejar de fumar”, “tienes que dejar de beber”, “tienes que dormir más”… . Muy bien, ¿pero cómo?

Modificar hábitos no es fácil, pues nuestros hábitos se encuentran muy instalados en nuestras rutinas, nuestras relaciones, nuestros estilos de vida…. Son difíciles de cambiar, pero no imposible.

Es aquí donde entra la psicología de la salud, una disciplina dedicada entre otras cosas, a promover hábitos de vida saludables que faciliten el logro de objetivos dedicados a la mejora de la calidad de vida.

¿A qué te puede ayudar un psicólogo o psicóloga de la salud?

  • Te acompaña en tu enfermedad, potenciando la adquisición de herramientas que te permitan convivir con tu dolencia.
  • Te ayuda a mejorar la actitud con la que afrontas tu nueva realidad,
  • Potenciando recursos protectores.
  • Te acompaña en la generación de hábitos y estilos de vida saludables, trabajando para que estos hábitos sean sostenibles a lo largo del tiempo.
  • Establece junto a ti planes de acción personalizados, trazando objetivos y estableciendo las estrategias para alcanzarlos.
  • Te enseñará estrategias de relajación, autocontrol, solución de problemas o asesoramiento en la toma de decisiones.
  • Te ayudará a gestionar las dificultades emocionales que acompañan a cualquier dolencia (duelo, depresión, miedos, frustración).

 

Si crees que necesitas modificar hábitos, mejorar tu compromiso con tu salud o aprender a convivir con una enfermedad crónica, acude a un profesional de la psicología de salud.

Aunque tu salud la pilotas tú, pueden acompañarte en el vuelo.

Laura López-Molina

Psicóloga y coach certificada, experta en gestión de conflictos. Inventora de la Teoría de los tiempos óptimos (porque mojar galletas en leche es todo un arte).

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