Cuando alguien se sienta por primera vez delante de mí, suelo preguntarle qué es lo que necesita, en qué le puedo ayudar. La mayoría responde “quiero cambiar”, pero al decir la palabra cambiar, carraspean, no lo dicen muy seguras.
Es como si la gente se sintiera en la obligación de cambiar. Si algo no te gusta, cámbialo, se suele decir. Pero, ¿tan fácil es cambiar? ¿Cambiar algo que lleva tanto tiempo dentro de ti? Un estilo de respuesta, una forma de ser, de hablar, de estar en el mundo… no es tan fácil.
Lo que suele ocurrir es algo así:
Quieres cambiar, te gusta la idea, pero lo intentas y vuelves a caer, lo intentas y vuelves a caer, y así ad infinitum, que diría mi profesora de latín.
Es como si algo de ti te lo pusiera difícil y no entiendes nada…
Pongamos un ejemplo: “quiero cambiar y ser más abierta”.
Veamos lo que pasa dentro de ti:
Soy tu timidez, llevo 20, 23, 18, 30 ó 40 años contigo, dándote apoyo, acompañándote, haciéndote sentir segura, librándote de vivir malas pasadas, ayudándote a mantenerte en un segundo plano que te da tranquilidad… Me he privado de tantas cosas por ti; he dejado de conocer gente, he defendido las bondades de ser una persona tranquila y callada, de no regalar opiniones ni mantener conversaciones banales con cualquiera… tantas cosas he hecho por ti, y ahora, ¿¿¿!!ahora quieres cambiar!!???
No bonita, tú te quedas aquí conmigo. Dices que ahora quieres abrirte al mundo, que la timidez te priva de muchas cosas, que quieres aprender a relacionarte con personas nuevas, ¡JA! , claro, ahora resulta que me quieres dejar de lado, que me quieres cambiar por otra, meterme en un cajón y olvidarte de mí. Pues por encima de mi cadáver, apareceré cada vez que intentes algo nuevo, lucharé por ti, para que sigamos siendo ese gran tándem que siempre hemos sido. Después de todo, no estamos tan mal, ¿no? Tú me has elegido.
Muy bien, pongámonos en el lugar de la timidez. ¿Cómo se siente? Obviamente atacada. Quieren sustituirla y, ¿qué hace una cuando se siente atacada? Defenderse, hacerse oír. Es ahí cuando el proceso de cambio se convertirá en una gran dificultad.
Entonces, ¿cómo hacer? ¿Cómo iniciar un proceso de cambio sin dejar de ser algo?
Solución: añadiendo algo diferente. No cambiar, sino completar.
Muchos profesionales de la psicología enfocan el cambio como un problema a resolver, como algo a eliminar. Yo sin embargo, creo que más que un problema, es una fortaleza: tenemos algo que ha funcionado (tu sobre-exigencia, tu distanciamiento emocional, tu dificultad para comprometerte…), para algo ha servido y en algún momento te habrá ayudado.
Te ha traído hasta aquí, no lo rechaces.
Perfecto, ahora completemos, añadamos algo nuevo, sin olvidarnos de lo que ya tenemos, construyamos algo más grande. Se trata de sumar, no de restar.
Ir introduciendo poco a poco nuevas conductas, que se muevan sobre nuevas creencias nos ayudará a acabar interiorizando esas nuevas posibilidades, haciendo que acaben siendo parte de nuestro repertorio, un repertorio que podemos agrandar cada vez que queramos.
Completar significa añadir algo nuevo, sumar, hacer más grande, mejorar. Porque cuando hablamos de cambio solemos hablar de quitar algo que no funciona, y oye, nuestro ego, en algún lugar de nosotras, se resiente.
Ay, la importancia de las palabras.
Parto del hecho de que somos lo que somos porque lo hemos elegido. En ausencia de patología grave, vamos decidiendo lo que hacer y cómo hacerlo en función de las demandas del contexto, de lo que nos haya servido en un momento determinado.
Yo, por ejemplo, me vi obligada durante mucho tiempo a ser muy extrovertida, hacer amigos, hablar mucho, caer muy bien…era hija única, ¡¿qué querían que hiciera?! Pero me hice mayor, y me empezó a cansar tener que estar siempre en primera línea, siendo graciosa, divertida, entretenida, bla bla bla (todo lo que yo pensaba que era necesario para caer bien). Intenté cambiar. Mi Extraversión me dijo que ni hablar y empecé a negociar con ella.
Le hablé de una especie de menage a trois, introducir a alguien diferente, se llamaba Segundo, de apellido Lugar. Le vendí todas las cosas buenas que podría aportarnos, “de vez en cuando, Extraversión, podrás coger unas vacaciones, tomarte un descanso”. “Para mí tu siempre serás la preferida”, le dije, “Sé que estás ahí, te agradezco todo lo que has hecho por mí”,
Con cada una de estas frases se derretía un poco más, así que empezó a ceder, a rebajar su postura, me pidió un compromiso, no me olvidaría de ella. Le prometí que no, Segundo Lugar venía sólo a hacernos más grandes, a ofrecernos nuevas oportunidades, nuevas respuestas, que quizás nos vendrían bien. “Sólo probar”, le dije, “si algo va mal, volvemos atrás, siempre podemos volver atrás”.
Buf, qué tranquilidad, algo dentro de mí se reordenó, dando paso a nuevas posibilidades de acción que me abrían un nuevo mundo.
En el fondo, nos gusta lo que somos, aunque es cierto que llega un punto en la vida en el que queremos hacer algo diferente. No lo veas como un problema, sino como una oportunidad.
Olvídate del cambio, empieza a hablar de completarte, de hacerte más grande, de abrir puertas nuevas tras las cuales verás nuevos paisajes. Quién sabe, puede que alguno te guste y decidas quedarte.
Si no es así, recuerda, siempre podemos volver atrás.
A mí me sirve, a las personas con las que trabajo también. Ahora te toca probar.



Pues es bueno ahora que yo e querido dejar atrás las depresiones e inseguridades a cambios de mi vida a miedos y no quedarme estancada pero es muy fuerte eso como hacerlo ?
Si has tomado la decisión, ya tienes buena parte del camino recorrido. Si te has quedado estancada en el cómo, la mejor opción es que busques a un psicólogo que te oriente, te guíe y te muestre el resto del camino.
Me encanta creo que ha veces queremos transformarnos porque nos hacen sufrir pero es imposible mejor es aceptarnos tal y como somos
Está claro que cada uno es como es, y si no partimos de aceptarnos tal y como somos con nuestras virtudes y defectos es muy difícil llegar a interactuar con cualquiera pues nos encontramos con luchas constantes contra la inseguridad propia.
También es cierto que cada día es una oportunidad, de hacer las cosas bien o mal, pero una oportunidad. Si cualquier persona llega a la conclusión de que un hábito o costumbre propios no nos permiten ser plenamente felices o no son éticos (aunque lo que es ético nos lo impone la sociedad y sobre todo nuestro entorno) lo lógico es intentar mejorar en ese aspecto, siempre que se pueda.
El cambiar o el intentar ser una persona perfecta no es algo que nos deba atribular, ni mucho menos, pero la vida es una fijación de metas constante por pequeñas que sean estas, por lo cuál no debemos estancarnos, cada uno tiene una personalidad y ésta es propia y debería ser inalterable, aunque no lo sea, pues la personalidad no es más que un comportamiento basado en la observación, es decir nuestra forma de ser está fijada por aquello que nos rodea, sobre todo de pequeños. Esta observación no es la idónea en ningún caso, por lo cuál nadie es perfecto, pero si vemos que hay algo de nuestra personalidad o algún hábito que creemos que no deberíamos tener o fue adquirido en un momento o situación de la vida que no era la conveniente no sería desdeñable cambiarlo o modificarlo para como muy bien se cita en este artículo completar la idiosincrasia personal.
Si aquello que se quiere cambiar son celos muy fuertes y rabia incontrolable (causada por ellos), ¿cómo funcionaría este proceso en ese caso? Porque con los ejemplos que pones lo entiendo a la perfección, pero no soy capaz de extrapolarlo.
Bueno, aunque me gusto tu punto de vista, igual quede en ceros, dices que agreguemos algo, por ejemplo, mi problema es hablar sin pensar, es decir, casi siempre digo lo primero que se me viene a la cabeza y resulto metiendo la pata. Que le puedo agregar a esto? si lo he intentado bastante, piensa antes de hablar, piensa antes de hablar, piensa, piensa, etc…dices que tuviste esas conversaciones, pero no le veo ningún modo de ayudar a un lector a solucionar sus verdaderos problemas en cuanto a aquello que se quiere cambiar, o bueno, no puedo generalizar, a mi no me ayuda. Entonces, te pido por favor, se mas clara, por que es bonito como suena todo lo que dices, pero aunque es un buen punto de vista, no es fácil. Y espero haber sido clara. Gracias.
Muchas gracias por tu opinión, comparto contigo la idea de que no es fácil mover las cosas que llevan mucho tiempo en un sitio. El artículo, más que ser un instrumento de modificación de conducta, pretende ofrecer una posibilidad de reflexión, dejando que cada uno lo utilice en la medida en que le sirva.
Es estupendo que seas capaz de decidir y escoger aquello que te sirve y aquello que no, pues ese es un paso importante en tu camino de desarrollo.
Se trata de buscar aquello que mejor vaya contigo!
Hola Psi. Tais Pérez
Mi nombre es Carlos y padezco de ansiedad desde hace 10 meses, he llevado tratamiento farmacológico (Durante 4 meses) y psicológico y unas pregunta al respecto ¿La ansiedad se cura? es decir, ¿Puedo volver a reestablecerla y que sólo deba aparecer en los momentos en los que debe de aparecer?. Quiero recuperar la seguridad que antes tenía, sin miedos, y preocupaciones de situaciones sin importancia, pero que ahora me causan problemas. Gracias 🙂
Hola! Claro que se puede aprender a hacer frente a la ansiedad 🙂 No sé si has leído este post: http://taispd.com/trastorno-de-panico/
Léelo y me comentas que te parece. También puedes ponerte en contacto conmigo vía email (http://taispd.com/contacto/) y si te interesa también tengo terapia online (http://taispd.com/terapia-online/).
Mucho ánimo. Un abrazo bien fuerte
Muchas gracias de verdad, ya leí tu post y gracias a él me siento más seguro, tranquilo y sobre todo aclaró mi duda, a veces hacen falta escuchar o leer testimonios positivos que te invitan a no perder la esperanza, ya que el tiempo y la paciencia son los que en mi caso me consumen.
Sin embargo me falta muy poco para salir de esto (lo siento), un último paso, un último escalón, pero a veces creo que me quedaré estancado en este estado y no volveré a ser el “yo” que solía ser. Tu post me ayudó a entender que si se le puede a ser frente a la ansiedad y al miedo para volver a empezar a disfrutar del momento y de cosas que antes me parecían simples pero ahora no puedo del todo, como caminar por la calle, ver una pelicula o disfrutar de una cena con la familia. Seguiré trabajando para salir adelante y gracias nuevamente 😀
Me alegro muchísimo!! Mucho ánimo y a seguir trabajando 🙂 un abrazo!
Buenas Tais y Laura, excelente blog y excelente entrada. Estoy muy de acuerdo con lo que se comenta en el post. En muchas ocasiones en nuestro trabajo de terapeutas nos enfrentamos a la voluntad de cambio entendida como una voluntad de cambio total, es decir, la persona quiere cambiar en todas las áreas de su vida.
De entrada esta voluntad es buena, mueve a la acción. Pero si se trata de cambiar de raíz quienes somos la cosa pinta diferente.
¿Por qué sacar punta, sacar el jugo a quienes ya somos? Lo que podemos hacer en ese caso es agregar, añadir habilidades, ser más luminosos, expandirnos, como bien decía Laura.
Me ha recordado mucho al tema de las fortalezas personales de la Psicología Positiva. Sí, debemos arreglar lo herido, pero hasta cuando estamos más abajo seguimos teniendo rasgos y fortalezas latentes. Me permito dejaros aquí un enlace de mi blog, donde hablo sobre este tema, estais invitadas a entrar y participar allí: http://www.antonimartinezpsicologo.com/fortalezas-personales-i-las-24-fortalezas
De nuevo me reitero en las felicitaciones, estaré muy atento a este blog 😉
Hola Antonio.
Muchísimas gracias por el comentario. Qué casualidad que me pongas el enlace de las fortalezas personales, hace no mucho escribí sobre ello (http://taispd.com/gimnasio-emocional-entrenando-nuestras-fortalezas-personales/).
Gracias por la invitación. También te invitamos a que participes con nosotras. Estaremos atentas y te leeremos 😉
Gracias de nuevo por los refuerzo positivos 🙂
Un abrazo!
Hola Antonio! Como dice Tais, muchas gracias por comentar y seguro que estaremos atentas a lo que vayas escribiendo.
Un saludo!
Woow que buenos Temas y que excelente forma de escribirlos—- como dice tu descripcion— “psicóloga dedicada casi en exclusiva a cerebros que no encuentran su lugar en el mundo”
me siento tan bien leyendote !!!!
Muchísimas gracias Mariana!!!!! 🙂
Excelente blog, un saludo.
Gracias Keila 🙂 Saludos!
Me identifico Mucho Con Los Temas, y Ya que Llebo Un corto Camino En el Mundo De La sicologia como estudiante Me gusta Tener como una Referencia De alguien Que tiene La experiencia Que algun dia Quisiera Tener y Muchos Puntos De vista Que Tambien Me gusta Idealizar. Interesante y Muy Reales Me Encanta soy fiel Lectora.
Al principio de decir estas palabras ” kiero cambiar”parece algo muy lejano e imposible, poco a poco se consigue todo en esta vida.para mi, hay dos cosas fundamentales:estar convencido de que quieres dejar atras lo que te ha hecho empequeñecer año tras año y buscar a la persona adecuada para que te ayude a ordenar tu cabeza y los pensamientos toxicos, eso si…jamas abandonar lo empezado por muy duro que sea.
Hola Sandra, estoy muy de acuerdo con contigo! Es importante luchar por lo que queremos!
Un saludo y gracias por comentar!
Buenas;
No soy, aún, psicólogo, pero discrepo en que no es necesario hacer cambios y que éstos no se puedan lograr. Sería algo así como echar por tierra la esperanza de aquellos que se ven inmersos en conductas desadaptativas, desde el punto de vista de nuestra sociedad, claro está.
Existen muchos casos, como el de una lectora, creo recordar, en los que el cambio es necesario, ya que su conducta le crea problemas de adaptación (si por ejemplo no somos capaces de reprimir un impulso, como el de decir a cada instante lo que pensamos sin valorar las consecuencias que ello conlleva. Sea o no este el caso sirve como ejemplo). Pero podría poner innumerables ejemplos de conductas que requieren un cambio, y un cambio urgente. ¿Qué es lo que ocurre? Pues que, como dices en el artículo, es difícil cambiar, pero NO imposible.
Tengo un modesto blog donde un día escribí acerca del cambio, cómo debe producirse y por qué cuesta tanto realizarlo con éxito, pero es posible. Me permito, con vuestro permiso, poner el enlace al artículo. Muchas gracias
http://www.neuropsicoblogia.blogspot.com.es/2015/06/el-cambio-duele.html