Tú decides cómo se escribe tu propia historia

Uno de los actos más increíbles que puedes llevar a cabo para ser feliz es ser el dueño de tu propia historia. Esta historia es tu narrativa personal, basada en las ideas que has ido recogiendo sobre ti mismo, tus experiencias y el mundo alrededor tuyo.

Esta es la historia que vive en el centro de tu existencia. La historia que influye sobre todo aspecto de tu vida. Colorea todo lo que haces (lo que crees que eres capaz de hacer, si crees que eres válido o no, el significado que le asignas a las interacciones que tienes con los demás, tus niveles de felicidad, etc.).

Como tal, proteges esta historia con fuerza, tiendes a ella constantemente y siempre buscas la manera de validarla a través de tus experiencias diarias.

Pero, ¿existe solo una versión de tu historia de vida?, ¿solos existe una manera de contarla?

Si bien, entiendo que debemos reconocer las dificultades que experimentamos en nuestra vida, también podemos cambiar la narrativa de estas circunstancias a nuestro favor replanteándolas desde una perspectiva positiva.

Para aquellos que han experimentando una niñez problemática o sobrevivido a crisis vitales desastrosas puede suponer un reto elegir activamente convertirse en el héroe de tu propia historia, en vez de en la víctima. 

Puedes elegir ser el dueño de tus historias y dejarlas ser capítulos de una vida plena y feliz.

7 capítulos imprescindibles:

1. Consciencia + Aceptación

Empieza por ser realmente honesto contigo mismo sobre aquella historia (tan triste, tan trágica) que constantemente te cuentas a ti mismo. Todos tenemos esa historia. Esa que ahora define el por qué no eres feliz, por qué no puedes perseguir tus sueños o por qué no mereces que te quieran. Ahora que tienes esa historia en la cabeza, coge bolígrafo y papel y escribe los detalles.

  • Que edad tenías.
  • Quién más estaba ahí.
  • Cómo te sentías.
  • De qué manera te cambió esa experiencia.

2. Solo los hechos

Coge esa hoja de papel y lee tu historia, solamente busca los hechos. Puede ser que tu historia sea sobre cómo tuviste un pinchazo en la rueda tu primer día en la universidad y te destruyó todo el año. El hecho es simple: se te pinchó una rueda el primer día de universidad.

Nuestro cerebro ata muchas historias a estos hechos, y los hechos se transforman en muchos más. A lo mejor llegaste tarde a tu clase y ese chico o chica que te gustaba se rió de ti haciéndote sentir avergonzado o estúpido. Y desde entonces, tu historia es: «Tengo mala suerte. Siempre se ríen de mi. No soy digno de ser querido».

Si conseguimos alejarnos de las emociones que hemos asignado a nuestra historia en aquel entonces y ponemos el foco solo en los hechos, puedes empezar a decidir qué es lo que vas a dejar que esa historia signifique para ti.

3. En tercera persona

Imagina que una tercera persona vio como sucedió toda esa historia. Una persona sabia y compasiva, que te acepta sin juzgarte tal y como eres.

Esa persona va a ayudarte a reescribir tu propia historia. Empieza con una frase: «Había una vez» y cuenta la misma historia en tercera persona. Escríbela desde el punto de vista de esa tercera persona que te has imaginado (y revísala).

4. Analiza tu historia reescrita

Analiza esa historia que has reescrito buscando rasgos positivos. La valentía, bondad, audacia o fortaleza son solo algunos rasgos que puedes redescubrir en ti mismo.

5. Role Playing

Leer la historia es una cosa, pero creértela y cambiar tu actitud con respecto a ti mismo, otra mucho más difícil. Elige una simple acción y un rasgo positivo de tu historia reescrita. Actúa como la persona valiente o audaz de tu historia.

6. Comparte tu historia

Compartir tu historia con un amigo de confianza, tu pareja o un terapeuta puede ayudarte a encontrar nuevos valores en tu historia. Ahora mismo tu nueva historia puede parecer algo frágil y vulnerable,  el acto de verbalizarla te ayudará a solidificarla en tu mente.

Quién eres, es significativo. Aunque a veces te sientas increíblemente pequeño o poco importante. Nuestras experiencias dolorosas son parte ineludible de la condición humana. Pero nosotros elegimos si alargar el dolor con la historia que envuelve ese sufrimiento.

Como creador de la historia de tu vida, tú eliges cómo la ves y qué es significativo.

Lectura recomendada:

Libertad: La valentía de ser tú mismo

Un ensayo que desenmascara las creencias limitadoras que sustentan la cultura de la culpa contemporánea. Nos inspira a asumir la responsabilidad personal como paso previo a conquistar nuestra verdadera libertad.

 

En este otro artículo de Conectando Neuronas tienes evidencia científica de los beneficios de escribir tu propia historia: Beneficios de la escritura terapéutica.

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